Como ser innovador y no morir en el intento

No hay peor consejo, que aquel que se da basado en supuestos.

 

Probablemente esta pequeña frase no signifique mucho para la gran mayoría de las personas, pero sí para aquellas personas que han innovado en algún área, y digo «aquellas personas», por que en el ir y devenir en el desarrollo de proyectos de innovación nos encontramos con ciertas personajes autodefinidos “gurús de la innovación”.

 

Para poder contextualizar de mejor forma este texto, es bueno dejar claro de un principio la diferencia entre proyectos de innovación y aquellos innovadores. Seguramente, y así pasa en la mayoría de los casos, es tratado como un sinónimo, y en Chile, instituciones como CORFO, utilizan la misma regla. Notoriamente estas palabras se asemejan mucho en las primeras seis letras, pero las últimas letras cambian mucho la percepción de las cosas, tanto a nivel conceptual como de proyecto.

La historia universal está marcada por incontables sucesos de innovación, y no es exclusivo de alguna área, sino que se ha innovado en todo.

 

El primer caso es un proyecto innovador, el cual es relativamente nuevo. La aparición del teléfono celular o telefonía móvil. Si uno hace memoria, inicialmente los primeros celulares eran verdaderos ladrillo, celulares que tenían dimensiones de ladrillos y tenían masa de ladrillo. Un aparato de aquellos tiempos podía costar casi el valor de un automóvil y el valor de las llamadas telefónicas era irrisorio. Aquellos celulares obviamente estaban orientados a ciertos usuarios, con suficiente liquidez económica capaz de asumir el costo. Claramente este ejemplo ilustra la preocupación del innovador de cambiar la forma de realizar una tarea rutinaria, en este caso la realización de una llamada telefónica. Por lo tanto, podemos señalar que un proyecto es innovador cuando el resultado de ese proyecto cambia el paradigma de algún proceso o tarea.

 

El segundo caso es un proyecto de innovación, y probablemente el primero de la lista. La aparición de los carrier telefónicos. Hasta antes de la aparición de los carrier, existía una sola compañía que monopolizaba las llamadas telefónicas, en Chile por lo menos. Los carrier lograron claramente un mayor abanico de posibilidades para el usuario telefónico, disminuyendo drásticamente los costos de las llamadas. Quizás, ésta sea una de las causales de la masificación tecnológica de nuestro país. En este caso, la implementación de los carrier, permitió seguir realizando la misma tarea, las comunicaciones telefónicas, pero disminuyó los costos.

 

Ya conocida la diferencia conceptual de innovar e innovación, aparece otra interrogante. ¿Está nuestro país preparado para proyecto de esta índole? Dada la experiencia, no. La negativa puede ser explicada de una forma muy sencilla y clara. La innovación y lo innovador requiere de políticas públicas ordenadas, y de entidades privadas creíbles.

 

En el año 2005, el presidente Ricardo Lagos Escobar, inicio la ejecución de un proyecto social que se enmarcaba en la necesidad de aumentar significativamente las plazas laborales de las empresas, de esta forma se buscaba disminuir los altos niveles de desempleos existente en aquellos años y que rondaban a cifras de dos dígitos. Los llamados planes de empleos se veían con muy buenos ojos, y uno de ellos consistía en el subsidio de la mitad del sueldo de un trabajador que optara al sueldo mínimo. En este caso el empleador disponía la mitad del sueldo y el Estado de la otra mitad. A simple vista, esta forma de operar resultaba sumamente atrayente para una empresa que estuviese naciendo en algún proyecto de innovador o de innovación. Lamentablemente todo se diluía al momento de solicitar tal beneficio. La explicación era absolutamente clara y sorprendente. Clara porque, una empresa que quería ser beneficiada con este subsidio debía cumplir dos condiciones; tener una antigüedad de dos años y tener ganancias en esos años. Y sorprendente, porque revisando la información entregada en el sitio Web de Ministerio del Trabajo, escuchando la información entregada en forma impresa, digital y radial, estas condiciones no aparecían. Eran completamente desconocidas incluso para el personal del Ministerio del Trabajo, específicamente el personal de las OIRS (Oficina de Información, Reclamos y Sugerencias).

 

Ejemplos de lo poco innovadores, ya sea en el sector público y privado, existen muchos, por nombrar algunos, el Transantiago, los realitys y concursos de baile en la televisión, la construcción de viviendas usando tecnología sustentable, el uso de bicicletas para el turismo, etc. Hay que recordar que en innovación, la clave es agregar una novedad a un producto o servicios. Si se replica lo hecho en otras latitudes, solamente se está copiando.

 

¿Qué pasa con el Consejo de Innovación?, ahora a cargo del ex ministro Eduardo Bitrán. Nada y es un rotundo NADA.

 

El Consejo tiene a disposición de un jugoso presupuesto, que cualquier innovador quisiera, y durante estos años el Consejo no ha financiado proyectos de innovación alguno. Solamente se ha invertido en estudios técnicos, que en Google pueden ser fácilmente obtenidos en forma gratuita y de buenas fuentes.

 

Uno de los mayores enemigos de la Innovación es la burocracia, tan arraigada en la estructura público y que con el tiempo se ha posicionado cada vez más en el sector privado. ¿Cómo es posible que CORFO, en donde se autodefinen impulsores de la innovación, se tarden 6 meses en evaluar un pre-proyecto de 11 hojas?, ¿Cómo CORFO, se puede demorar un año en entregar financiamiento para los proyectos?, y ¿Cómo CORFO, se puede tardar 3 meses en evaluar un Plan de Negocio?

 

Si se reconoce la burocracia del aparato público y de las instituciones asociadas, como esperar buenos resultados del Consejo de Innovación. Diría que ninguno de sus miembros, en su vida, ha innovado o encabezado un proyecto de innovación, en algún producto o servicios. Sin han copiado, y en eso, la mayoría de los chilenos, son expertos.

 

Pero la innovación no solamente ocurre a nivel gubernamental y privado. También es posible en el ámbito local, como son las comunas. ¿Por qué una comuna no podría financiar un central nuclear para suministrar corriente eléctrica a sus vecinos? Una central capaz de alimentar a 41.000 casas, tiene un costo de USD $ 2.500.000.-. Probablemente ésta idea sea muy futurista, para Chile, pero igual se pueden dar otras, al alcance de cualquier autoridad comunal, a saber:

  1. Usar encuestadores, que visiten organizaciones sociales de la comuna, levantando información para futuras propuestas comunales.
  2. Las propuestas comunales debiesen siempre ser creadas por personas que vivan en la comuna.
  3. La comuna debiesen implementar consultas ciudadanas. Una vez al año se deberían votar proyectos de desarrollo comunal. A ellos les afecta o beneficia un proyecto. No al que vive en otra comuna.
  4. ¿Por qué no proponer que los candidatos, por la comuna, sean de la comuna?

 

La innovación debe ser transversal en las organizaciones sociales.

 

Sería mucho mejor que una autoridad pasara a la historia como un gran innovador, que hizo cosas concretas en beneficio de los demás, aunque ello implique un costo económico.

 

Felipe Jaque Zamora

Miembro de Chileprimero Ñuñoa

Ing. en Informática

Lic. en Gestión Ambiental

Postítulo en Economía Aplicada

Magíster en Ingeniería Industrial

Primero te felicito por el documento, encuentro que has hecho una buena lectura de la realidad, Soy estudiante de segundo año de la carrera de Administración Pública en la USACH, y es increíble como los profesores nos hablan de las resistencias en el aparataje público. Ineficiencia, Lentitud, Burocracia, Falta de Compromiso. Funcionarios que llegan al servicio público porque, simplemente, en la empresas privadas no los contratan, sospecho el por qué de esto. Problemas que son netamente políticos estorban a la administración. Demasiado control del legislativo sobre el actuar de los órganos colaboradores del presidente. Ojo, con esto no apunto a disminuir atribuciones al legislativo. Apunto a que no existen muchos elementos dentro de ese órgano que sepan crear y mantener la eficiencia. La mayoría son netamente abogados, burócratas por definición. Donde la norma prima por sobre todo.

Segundo, son estos los elementos que crean el Estatuto Administrativo, que al leerlo, provocan miedo al momento de actuar y dan ganas de antes de realizar un movimiento, pegarse una buena lectura para ver que no se cometan errores.

Tercero, ante la imposibilidad de que el Gobierno pague (Exceptuando a sus ministros), a los funcionarios al nivel del mundo empresarial. Han utilizado el concepto militar de la antigüedad dentro del cargo. Para así garantizar la "seguridad" de un trabajo.

Con este elemento vemos que la Innovación está a años luz del aparataje público. ¿Cómo exigir a funcionarios que se acomodan en el Sistema Público para asegurarse que no los despidan a pensar de una forma en que nunca han ni siquiera soñado?.

Por último, espero que hayas tenido un error de tipeo con:

La comuna debiesen implementar consultas ciudadanas. Una vez al año se deberían botar proyectos de desarrollo comunal (...).

 

Yo creo que mi voto es un voto y que no lo ando arrojando a la basura.

 

Un saludo.

 

Julio Varela G.

 

Post Scriptum: Muy buen documento.

 

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trázarCo. Crudelius est quam mori semper timere mortem.

La palabra Botar, que aparece en el documento, claramente esta mal escrita. Puede haber sido un error de tipeo o de Word.

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